Familia

Carillas (Veeners)

En tan sólo dos o tres visitas, una carilla puede arreglar años de efectos perjudiciales sobre nuestros dientes, causados por la comida, la cafeína, o el tabaco.

Estas delgadas láminas especiales, llamadas carillas o veneers, pueden a menudo ser utilizadas para corregir el desgaste de color, la erosión del esmalte, los dientes rotos o desconchados. Las carillas también pueden ser utilizadas para cerrar ligeros huecos entre los dientes. Otros tipos más fuertes de carillas, hechas de porcelana, también llamadas carillas de composite, son habitualmente más resistentes, porque están soldadas al diente.

Una impresión del diente debe ser realizada, y la carilla debe ser moldeada por un técnico de laboratorio. Debido a que las carillas requieren sustraer una pequeña cantidad de esmalte antes de ser implantadas, deben entenderse como una solución permantente y no reversible.

El proceso conlleva pulir el diente, sustraer una muy ligera capa de esmalte dental para permitir integrar la carilla, realizar una impresión del diente y finalmente acoplar la carilla en el diente con un cemento médico. Una luz especial es utilizada para completar el proceso.